Estigma en salud mental, confesiones

estigma

Hoy cuento la historia de alguien del colectivo de la salud mental, sí de los estigmatizados en todos los contextos.

Su nombre Sergio a temprana edad ya sabía lo que era el dolor psíquico, su madre padecía una grave enfermedad que él sabía que le iba arrebatar de su presencia en su larga y angosta vida, era pequeño, pero ya se daba cuenta. El miedo al abandono estaba presente juntos con los terrores nocturnos. Cuando iba a ver a su tía rezaba a Dios que él fuera el que se muriera y no su madre. El tiempo y el destino no le hizo caso y su madre fue arrebatada de su vida de golpe con brusquedad y con indolencia.

El caldo de cultivo para los trastornos de personalidad estaba servido, salió de su casa buscando el amor perdido, el cariño no recibido y cayó en las garras de la droga muy joven, pasó las de Caín. Antes de esto los psicólogos por sus intentos de autolisis le decían tienes esta etiqueta Trastorno Distímico con síntomas hipocondriacos. Él no comprendía nada y su familia menos, pidió el certificado de minusvalía física y psíquica aconsejado por una Trabajadora Social de un hospital que casi fue su casa. Y al tiempo avergonzado antes de meterse de lleno en las drogas él mismo pidió la mejoría, le avergonzaba el estigma social en cuanto a la salud mental.

Pasó años drogándose, el miedo al abandono era tal que el dolor psíquico era insoportable y se infringía el mismo dolor físico el dolor de caer en las redes de la droga, paradoja fueron su salvación su morfina ante tanto sufrimiento psíquico. Pero todo pasa factura en la vida.

Salió de las drogas gracias a un grave intento de sucedido frustrado, estudió, se enamoró tuvo parejas y la última fue tocada por su miedo al abandono, típico de las personalidades límite y acabó en un gran desamor, hoy vaga solo sin casi relaciones sociales por su falta de comprensión de su enfermedad mental, y la de los que tuvo alrededor y la falta de adherencia al tratamiento.

Nada puede suavizar esa vida de dolor, ahora en la segunda mitad de la vida se da cuenta de todo y se disculpa ante sí mismo por tanto daño hacia el mismo por su parte, por tantos, no pecados confesados por el atenuante de la enfermedad mental.

Para él le queda poco tiempo, ya no están los contextos para comprender a un cincuentón, su familia no comprende el por qué y el para qué de todo.

Él solo sabe que ha amado mucho con acierto con torpeza y que nada de lo que hizo bueno o malo era totalmente libre, por tanto, ¿Quién tiene derecho a juzgar esa vida? Nadie.

Aceptemos a los enferm@s mentales son personas que llevan mucho dentro, que si pudieran expresarlo nos enriquecerían, la pena es que muchas veces es tarde, de tanto estigma social y las familias están quemadas y se avergüenzan algo que no ayuda a la inclusión real.

Este chico con todo se ha pasado la vida ayudando a los demás y es un completo resiliente con grandes valores y mucho amor que dar y recibir.

Nunca fue culpable de nada…

Recuerda, si te gustó la entrada la puedes recomendar, comentar, compartir y si te gusta el blog te puedes suscribir. ¡Muchas gracias por leerme!

 

Anuncios

2 thoughts on “Estigma en salud mental, confesiones

  1. Excelente descripción del estigma en salud mental,que aún persiste lamentablemente.-
    Felicito al autor por su claridad conceptual.-
    Dr.Samuel Teitelman
    Médico Psiquiatra
    M.N.40.037

    Le gusta a 1 persona

Comenta la entrada

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s