Mi pequeña utopía de solidaridad

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Se habla mucho de la solidaridad a gran escala ante los espectáculos de precariedad que pasa la raza humana en estos momentos, parece que lo grande es mejor. Y no digo que no, es necesario el tejido social solidario de las Ongs y de los Gobiernos con políticas contra la pobreza.

Quiero contarles un pequeño secreto y quizás me reitere un poco pero no quiero que este hecho dentro de mi mente utópica pase desapercibido.

Desde que me dijeron que ya no puedo trabajar en nada a mis 48 años recién cumplidos mi vida dio un gran vuelco, por un lado, me dije tienes un ingreso más o menos bueno fijo, ya no te preocuparas de nada en este sentido. Por otro lado, pensé que inutilidad de vida, es decir hasta que me muera voy a estar buscando ocio para subsanar el vacío del trabajo.

Entonces me vino una pequeña idea que tiene que ver con mi personalidad, carácter y valores, me dije ¿y si te haces responsable de ayudar a una familia dentro de tus limitaciones como si fueras una ONG más?

Les confieso que acerté pues la felicidad que buscaba cuando buscaba trabajo y aun haciendo voluntariado la estoy sintiendo en estos momentos, no puedo hacer grandes cosas, pero si pequeños gestos que a familias les son un mundo, por ejemplo, una ayuda para pagar un alquiler que se hace costoso, una compra de comida, el pago de impuesto. Es decir, compartir, este es el sentido de mi vida siendo pensionista. Tengo que decirles que he mejorado considerablemente de la enfermedad que padezco, que duermo a pierna suelta y que el cariño que siempre di y busqué lo tengo por añadidura.

Esta es mi pequeña historia de amor al género humano. El dinero no vale nada, el lugar donde lo pones sí. Si todos tuviéramos esto claro con estos pequeños gestos seríamos más humanos.

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Pensamientos de un suicida…

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El mal se confabula cuando las cosas van mal y se confabula a peor. Hombre de mediana edad parado de larga duración, divorciado varios intentos serios de suicidio, quiere morirse le atan pocas cosas y aunque sabe que causará dolor es su vida a sus seres queridos y no ve otro trayecto ha sufrido mucho pide perdón. Una y otra vez lo intenta no lo logra. Le da miedo quedar vivo peor de lo que está y ser una carga, le da miedo sufrir en ese tránsito hacia la muerte.

Sale del último intento de autolisis y descubre que no le asustan los pinchazos, las gasometrías los lavados gástricos ni el carbón activado. Solo tiene miedo a sufrir el momento que le falte ese aliento de oxígeno que da y quita la vida. Sabe incluso las horas que deben pasar después de la ingesta para que no haya marcha atrás. Y tiene muy buen oído y oye a los médicos decir no tiene tóxicos de tal medicamento, lo que le hace ver cuál es el mejor y más efectivo para la ingesta. Es muy inteligente.

Cada vez está más cerca los antidepresivos duermen sus emociones, pero hay días que se exacerban y los impulsos y la maquinación preparada del tema le tienta.

Nadie comprende esto, la vida es bonita se dice, todo pasará y bla, bla, bla, pero tu vida solo la llevas y sostienes tú.

Se siente muy solo con todo esto se pregunta los por qué y los para qué

Experiencias reales contadas a mi

Misterios del ser humano.

La muerte es sólo un instante. La vida tiene miles y miles de instantes.Alejandro Jodorowsky

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Nexos inconexos

Mi blog nunca será una mentira.

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Y cada día lo siento igualmente, pero mis miedos lo aplazan, no quiero hacer daño, no quiero ser carga, pero muy dentro de mi es lo que deseo, tratan de convencerme y me siento culpable de que no me llegue nada de lo que me dicen, misterios humanos.

Dónde iré, dónde pienso irme, no lo sé, pero quiero dejar de perseguirme llevo muchos años sufriendo, eso solo yo lo sé, es fácil dar consejos cuando nos están dentro del otro, hay diques que impiden el cambio y por mucha voluntad, tú no piensas volver, decir adiós perderte, tratan de revivirte, es como una maniobra cardiorrespiratoria continua, pero no sirve y eso me hace sufrir más porque siento que decepciono.

Hay personas altamente sensibles me considero una de ellas y todo entra no hay filtros, ni tamices… todo entra sin dilación y te dicen a ahí te apañes… pastillas, pastillas, pastillas, paliativos a vidas que nacieron para ser devueltas no casan con este Universo… ¿Serán pruebas? No lo sé, solo sé, que lo intento, lo intentado y no quiero decepcionar a nadie porque, aunque me llega el amor no es suficiente, para poder seguir respirando lo que todos respiran, no me es suficiente, no es amable, lo siento todo y muy intenso.

Quiero ver a los míos que me arrebataron en la vida a temprana edad, he vivido mucho bueno y malo y aún siendo resiliente, me agoto, no puedo más, quiero la paz que solo la da la mirada a la luz que nos creó.

La noche más fría solo puedo decir te diría mi amor quédate conmigo, me arranque la piel por comprender, pero no comprendo y sobro ya en este Mundo extraño que va contra natura. Por no ser ni frío ni caliente, te vómito, huyo de la mediocridad, aunque me cueste la misma vida….

Canal Youtube

 

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Los contratos negativos, tomo drogas y todos lo suponen…

Varios años observando desde la experiencia el proceso de maduración y crecimiento de uno de nuestros jóvenes. Viendo como el abandono en su vida era el traje más vistoso con el cubría su cuerpo. Motivación y desmotivación intercaladas maquillaban otra vida que crecía, haciendo decrecer la que realmente debía de ser protagonista. Dichosos programitas de Hombres mujeres y Viceversa. Cuanto “corcho” meten en las mentes de nuestros jóvenes. Aparentemente inocuos.

A veces damos muchas vueltas suponiendo, racionalizando y vemos delante día tras día como algo es cierto y nuestros mecanismos de defensa y el miedo al conflicto nos impiden ayudar incluso a nuestros seres queridos. Son nuestros miedos. No hay culpables, hay no saber pedir ayuda. Y afrontar y confrontar con valentía. Ese rechazo consiguiente debe ser siempre bienvenido porque se llama ayudar al otr@. Hay que saber negarse a uno mismo a veces en la vida.

Eran las diez de la noche venían a cenar, tras los primeros minutos del reciente encuentro y habiendo roto el hielo. Me acerqué a ese joven, con tanta vida por delante y le dije toma un folio y usa el bolígrafo. Vete a este cuarto y “vacía la mochila”,

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mi tono era asertivo y cálido a la vez, nunca habíamos tenido conversación de este tipo. A modo de sencilla explicación le dije todos tenemos una mochila que vamos llenando y nos hace caminar pesados, todos cometemos errores de los que nos sentimos culpables y esto frena nuestro crecimiento personal sino lo expresamos.

El joven acató la dirección que le había dado y se dispuso a plasmar en ese folio algo que muchos mayores aparentemente crecidos y maduros no hacemos. Y así nos va… Escondindos en nosotros mismos sin drogas, drogados de vacío. El mismo vacío que hace que nuestros jóvenes busquen atajos buscando la ansiada felicidad.

De vez en cuando pedía permiso para entrar en la habitación y le decía veo pocas cosas escritas no es que no te crea, pero creo que hay más cosas no tengas miedo, libérate de lastres que no te dejan caminar liviano.

A los quince minutos más o menos entré a la habitación y le pregunté si había acabado. El me dijo sí, no tengo más cosas en mi mochila.

Fuimos al comedor donde estaba su padre, al que le dije déjame llevar la conversación y cuando hables hazlo desde la asertividad, sin reproches, luego llegará el momento de expresar emociones. Su padre no imaginaba lo que iba a escuchar de la propia boca de su hijo, los padres tienden o dramatizar o minimizar los problemas que tienen con sus hijos.

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Por no extenderme más y tratando de resumir 2 horas de sesión el joven pudo contar a base de confrontación y mermando sus miedos que hacía dos años que consumía Cannabis entre semana y fines de semana, que el dinero lo usaba para esto. Que había mentido con el tema de las notas del Instituto y sus malos resultados, que había ocultado este hecho porque no le daba importancia, que había ya tenido Síndrome de Abstinencia. Que su agresividad y nerviosismo con su hermano pequeño al que amaba, venía de este estado de dependencia. Afloraron más cosas…

Tantas incógnitas resueltas y todas venían del uso de esta sustancia y los efectos que a estas edades producen en nuestros jóvenes. Lo más bonito de este bello encuentro de emociones y sinceridad y autoayuda, fue que pude ver dos primos de edades parecidas llorar y expresar emociones, uno por haber consumido porros y ser más influenciable y otro porque a pesar de no fumarlos la presión de grupo y su herida del miedo al rechazo le impidió decirle a su primo esa bendita noche no fumes, no lo acepto, me voy a casa.

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Surgió un “contrato negativo” entre ambos esa noche anterior donde salieron juntos a divertirse, pero los valores de estos dos jóvenes afloraron y ese contrato pudo ser roto, para crear un nuevo contrato afectivo de crecimiento entre primos que estoy seguro marcará un antes y un después en la vida de los dos. Se conocieron más, expresaron sus sentimientos con sus padres delante y sus tíos. Todos se conocieron más y la áreas ciegas  dieron paso a las áreas abiertas.

Este hecho ha tenido unas consecuencias para asumir la responsabilidad que sé a ciencia cierta que ayudará a crecer a los dos primos, uno fumaba porros, el otro no.

Si estás en esta misma situación vacía tu mochila, pide ayuda no te de corte, busca la persona adecuada, pídele silencio y cuenta lo que dejo de escribir la estilográfica que llena de bellas experiencias el libro de tu vida. Confía, no estas sol@, no quites importancia, está a tiempo todavía, de nuevo este sol repite para tí.

Doy gracias a estos jóvenes por dejarse ayudar, por ser sinceros, por dejarse “peinar a contra pelo”, por dejarme entrar en sus vidas, por confiar. Yo también crezco con vosotros. Me siento orgulloso de vosotros.

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