No a la drogas pero con cariño,estigmas

materialismo

Para los muchos que juzgan a drogodependientes va este escrito que tendrá historia real y búsqueda de empatía, hay mucho miedo, e ignorancia y son enfermos, no viciosos.

Miren ¿Qué fue antes la droga o el trastorno de la personalidad? O unos rasgos concretos que se tornan patológicos para afrontar la adaptación a este Mundo, a la vida.

Por mi experiencia en trabajo con toxicómanos ahora, medicatoxicómanos, palabra inventada por mí, en este momento. Zombies de la pastillas para calmar la alarma social nada más. Faltan recursos solidarios con equipos multidisciplinares.

En los años 80, 90 murieron generaciones enteras por la heroína y la aparición del SIDA oportunista que siempre pensé que fue creado y sigo pensándolo como medio de contención y eutanasia pasiva de un grupo de personas que daban miedo a la sociedad.

Robando coches creaban alarma social y algunos, lo que sobreviven están pagando condenas por delitos comunes, mientras los verdaderos delincuentes están en la calle, sí, los que nos roban el pan de nuestros hijos.

¿Son realmente responsables o culpables de esas adicciones? Definitivamente, se ha estudiado mucho sobre el tema y todos cumplen con un perfil psicológico que les condiciona, las campañas de prevención agresivas de aquellos años con el yonkie y la chuta no hicieron nada de bien.

Muchos estuvieron en programas que podrían calificarse de sectas, obligados a hacer cosas que si les cuento se asustarán por ejemplo limpiar una piscina con un cepillo de dientes para trabajar no sé qué conducta, o cavar su propia tumba literalmente hablando para darse cuenta de no sé qué línea vital.

Ahora son todo pastillas y programas que valen dinero porque las ongs se quedaron sin ayudas… ahora son de cocaína droga muy distinta, pero llevo tiempo vaticinando la heroína vuelve con fuerza, lo que pasa en EEUU llega aquí tarde o temprano, incluso las crisis lo hemos comprobado.

Lo peor de todo es el estigma que padecen y han padecido estas personas enfermas, en las urgencias médicas sobredosis, tras sobredosis, en las comisarías de policía de aquellos años, muchos palos…. yo perdí dos hermanas y aún hoy me cuestiono. LLoro.

Ahora hay politoxicómanos que si no lo remediamos caerán presos de la droga de la paz, ya sabe de la que hablo.

El gasto sanitario sube en medicaciones experimento, total, son cobayas toxicómanas.

Creo que poca gente ha entendido que antes de drogodependientes eran ya enfermos con una predisposición a la adicción y la adicción las muchas veces era un síntoma de sistema familiar mal equilibrado, con secretos.

Merecieron más cariño, más empatía y firmeza, pero sin amor no se sale de ninguna adicción. fueron presos del ensayo y error, algunos hoy nos bendicen desde el cielo y otros están a punto de tocarlo. Cambiemos la visión y seamos empáticos, son personas que no se han adaptado a este Mundo que en realidad tiene muchos motivos por los cuales no adaptarse.

Os quiero a todos los que tuve el privilegio de tocar desde mi experiencia de Terapeuta de Proyecto Hombre, no soy mejor por no haberme drogado, quizás hasta peor.

Ejemplo de recaída, adicciones

 

 

Habían pasado más de 20 años desde que esa persona dejó de agredirse tomando sustancias no permitidas. La vida había sido algunos años amable con él. Pero algo se estaba fraguando en el interior de esa nueva vida, la semilla de la recaída, no la típica recaída del consumo seguido. Se quita importancia con los años al riesgo de volver a caer, es ley de vida, la persona se relaja y la falsa seguridad se muestra poderosa. No me pasará más… dicen.

Necio el hombre que pensó y sintió así, el resultado es mucho dolor guardado, daño gratuito propio y de los demás. Quedarse en segundo lugar sin ocuparse de uno mismo cuando el termostato de la vida te avisa que no te estás amando como debes.

Y llega el día que te das cuenta que el amor compartido que te regalo la vida, no lo has cuidado, maldita sea es el peor punzón de una vida no aprovechar el amor que se recibe porque estás tan lleno de desamor que no puedes contener el amor con mayúsculas. Nadie te enseñó.

Cuando los padres mueren jóvenes y en tu infancia has sufrido el abandono, ya estás tocado de por vida, no existirá amor que colme ese vacío existencial, no es la droga es el amor que faltó cruelmente. Algunos pueden sobrellevarlo y no caen en estas cosas, otros los sensibles, las puertas abiertas a sentir no lo pueden sobrellevar y una vez tras otra confirman y firman el abandono, haciéndose daño a sí mismos. La droga no es un misterio, existe, se toma legalmente pero no es estigmatizada, tiene múltiples nombres, benzodiacepinas, sexo, juego, autoengaño, vidas que no son lo que aparentan. El estigma y el juicio solo lo reciben quien arriesgando en negativo quisieron curar su mal de amor con drogas ilegales.

La gran mayoría de estas personas son natos salvadores de los demás y se olvidan de ellos mismos, no casan con este Mundo que tenemos, no lo comprenden, lo sufren de forma distinta que las demás personas. No pueden vivir engañados. Y la vida les aburre, le genera dolor, insatisfacción. No son excusas, es profundizar en el hombre.

Las adicciones son una enfermedad de carencia de amor o exceso de protección, de Nos que faltaron o abrazos. De niñ@s abandonados.

Levantarse de esto después de tantos años sintiendo orgullo de haber salido es harto imposible y solo queda desear escoger el camino del Thanatos, pero esta vez no con la droga, eso es indigno, esa gente lleva tiempo pensando que no vale la pena vivir de esa forma otra vez y algunos, los valientes deciden quitarse la vida. Siento ser tan crudo, tan realista pero es así de real.

Son personas que vagan solas y te ayudaran siempre pero ya no pueden ni saben amarse tanto como para no volverse a hacerse daño.

En mis tiempos de Terapeuta tuve que ver con dolor muchas GRANDES PERSONAS que pasaron por esto y acabaron sus días de sufrimiento no fértil dejando de respirar, porque este oxígeno ya no les da la vida, sino que los oxida más en el camino de la soledad y el desamor a uno mismo.

Las decepciones, la vida, las facturas no pagadas se juntan en el libro de una muerte anunciada. Además, los recursos para pedir ayuda en estos momentos esta super burocratizados, helados de afecto, medicalizados en exceso. No son tiempos como antes, de amor y solidaridad. Y esto es extensible a las familias ha dejado de creer en las personas.

El peor desamor no es el del divorcio sino el de la propia familia y el propio hacia uno mismo. Solo queda poner la otra mejilla. 

Por eso algunos dicen ahora sé que fui feliz a mi manera.

Dios nos perdone.

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“No puedes entrar a casa” Drogas, Familia #EmpleoTW

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Me gustaría comentar en esta entrada una parte de mi experiencia profesional en el acompañamiento de familias con problemas de adicción en alguno de sus miembros.

Existen muchas disciplinas para abordar las drogodependencias. Yo me voy a centrar en la que conozco de cerca y que salvó a muchas generaciones de personas, me refiero a Proyecto Hombre. En la actualidad ha cambiado mucho desde los años 80, 90. Se ha diversificado y trata todo tipo de adicciones tóxicas y no tóxicas.

Quizás  haga falta volver a recuperar la fígura del “ex” como trabajador formado, que en aquellos años tanto ayudó a este colectivo. Cuando la ayuda viene de un “ex” a una persona que consume ese momento, es realmente más eficaz, sin quitar valor a los demás profesionales que no hemos usado o abusado de la drogas. Las nuevas leyes en este tema, han generado cambios que desde mi humilde opinión no han beneficiado al programa. En realidad detrás está el problema económico y la falta de ayudas a estas organizaciones y las limitaciones que les impusieron nuevos decretos. Hoy sobreviven como pueden. Es una pena, porque repito, salvaron varias generaciones de personas y eran verdaderos centros de solidaridad. Salir de la droga es un proceso largo y costoso, pero que se consigue.

Cuando una familia acude a pedir ayuda porque tiene en casa el problema de la droga, suelen venir sin esperanza, depresivos, ansiosos, con mucho miedo y situaciones vividas muy fuertes. El sufrimiento sostenido en el tiempo y la impotencia de no poder ayudar a su familiar hace que vengan muy faltos de esperanza y de confianza, agotad@s.

Es muy fuerte, muy duro, decirle a unos padres “cierra la puerta y no le dejes entrar a casa a tu hij@” Dile que lo ayudarás si acude al programa. He acompañado en este proceso a familias ya que es muy doloroso llegar a tomar esta decisión. El “noray” del que agarrarse solo debe ser el lugar donde tiene que acudir la persona a pedir ayuda de verdad, consciente de su problema, todo lo que haga que esto no ocurra, no ayuda a la persona y facilita que siga en la calle matándose poco a poco. De ahí que se deben tomar decisiones duras algunas veces si queremos ayudarles. Dejar que sigan engañándose y manipulando con la típica frase “mañana lo dejo” “esta es la última rasca” no beneficia a la persona y alarga el problema.

Sin embargo, por experiencia propia, tengo que decir que debido a la falta de contemplación del problema de adicción, si no existe este límite de presión o refuerzo negativo, no se suele conseguir nada. La persona que está inmersa en el mundo de la drogas debe tocar fondo y desde ahí saber pedir ayuda. Si esto no sucede, es como pegarte de bruces contra un muro y no sirve para nada. La terapia individual desde mi experiencia funciona en muy pocas ocasiones, el grupo es fundamental.

En los años 80 y 90 estas situaciones se daban a diario, eran otros tiempos, distintas drogas en cuanto su uso/abuso la heroína más marginal, más estigmatizada, con más problemas de delincuencia añadidos debido al tipo de adicción. Hoy en día además se suman las patologías duales derivadas de los actuales consumos existentes. Y están volviendo drogas que estaban casi olvidadas.

De la droga se puede salir no tengo duda sobre esto, pero para eso la familia debe estar muy unida, enviar el mismo tipo de mensaje, ir tod@s a una y poner los límites necesarios para que no exista la manipulación y el abuso.

Les puedo decir que las personas con problemas de drogas que van saliendo de ese mundo y generan cambios, son personas que te sorprenden en cuanto a sus valores, generosidad, amistad, resiliencia. No hay mucha diferencia entre una persona que se droga y otra que no lo hace. He observado personas que nunca tomaron drogas, que tienen una serie de contravalores y actitudes iguales o peores que las personas que se drogan. A veces pienso cuando las encuentro en mi camino, que deberían de hacer algún proceso de crecimiento personal para madurar de este tipo.

“Cuando me drogaba era el gigante de mis sueños, cuando no me drogaba era el enano de mis miedos.” decían en aquellos años.

Las mayores satisfaciones de mi vida vinieron del proceso de cambio que pude ver en estas personas que hoy son personas que suman en la Sociedad y además con un plus.

Si alguien necesita cualquier información al respecto de este tema, no dude en contactarme.

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